El pasado 3 de julio, una sesentena de personas participaron en la jornada Metrópolis en transformación, celebrada en la Sede del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). Organizada por la Fundación Catalunya Europa y la AMB, con el apoyo de la Diputación de Barcelona, la jornada puso sobre la mesa una urgencia compartida: ¿cómo planificar el territorio ante la crisis climática?
Casi una veintena de expertas y expertos de los ámbitos académico, institucional, municipal y de la sociedad civil compartieron ideas, retos y experiencias sobre cómo avanzar hacia una metrópolis más resiliente. Se abordaron cuestiones como la gestión de las playas como infraestructuras urbanas esenciales, la necesidad de adaptar las ciudades al aumento de temperaturas y fenómenos extremos, y la urgencia de revisar la planificación urbanística con criterios de justicia climática. También se destacó que el transporte privado, además de ser parte del problema, suele ser uno de los más afectados por los impactos del cambio climático, y que se requiere una mejor coordinación entre administraciones para evitar que los municipios enfrenten solos estos desafíos.
Desde la AMB, Ana Romero subrayó la importancia de situarse en la gestión preventiva —no reactiva— de la crisis climática y de tener en cuenta la vulnerabilidad múltiple de la población. En la misma línea, otros ponentes alertaron sobre las desigualdades en la exposición y capacidad de adaptación al riesgo climático, y defendieron soluciones pensadas desde la equidad y el rediseño del espacio público.
Por la tarde, la visita a las dunas de Gavà, guiada por Daniel Palacios, permitió conocer de cerca la estrategia de la AMB para gestionar el litoral combinando protección ambiental y uso ciudadano.
La jornada evidenció que planificar en tiempos de crisis climática no es una tarea técnica ni unilateral. Requiere una planificación colaborativa que implique a instituciones, ciudadanía y actores económicos. Transformar la metrópolis significa trabajar conjuntamente para construir territorios más resilientes, más justos y mejor adaptados a los desafíos que ya están aquí.

















