Una Jornada de Jóvenes y para Jóvenes
Ayer tuvo lugar una jornada con un objetivo poco común y, a la vez, muy necesario: escuchar la voz, la opinión y el punto de vista de los jóvenes sobre los problemas de la sociedad catalana y europea, con motivo de la conmemoración de los cuarenta años de la entrada de Cataluña en la Comunidad. Lejos del formato académico tradicional, el encuentro apostó por una metodología participativa y descentralizada.
Un formato diferente para una generación que quiere ser escuchada
La sesión ya se desmarcó desde el inicio del modelo de ponencias magistrales, adoptando un formato de debate en pequeños grupos, que posteriormente enviarían a un delegado para que expusiera las conclusiones ante el consejero.
Inicialmente, los asistentes nos repartimos en las mesas temáticas según lo que habíamos escogido previamente. Había cinco ejes temáticos: democracia y derechos humanos; economía, trabajo y derechos sociales; emergencia climática y transición ecológica; tecnología y soberanía digital; y seguridad y mundo. Esta estructura permitió conversaciones más cercanas y profundas entre los participantes, guiados por un moderador.
Una apertura que sitúa a Europa entre valores e incertidumbre
Después de disponer de un tiempo para que los asistentes de cada mesa nos conociéramos, se inició la sesión, presentada por …, y … se encargaron de exponer los motivos, la voluntad y los objetivos de la sesión, además de remarcar las dos caras del proyecto europeo: los valores que representa y la histórica prosperidad que ha comportado, pero también la posibilidad de que se rompa o se pervierta por la presión de la crisis histórica y poliédrica que estamos viviendo. Es aquí donde los jóvenes, como generación con la mirada puesta en el futuro, aportábamos nuestro grano de arena.






